sábado, 2 de abril de 2011

Stanley Bendelac: Levantate

* Cuando surge la oportunidad de llenar tu imagen de contenido positivo nunca hay que dejarla pasar.
* Nunca subestimes el valor de dar felicidad a los demás.
* Cuando los errores se asumen, se entierran. No vuelven a producirse.
* Invierte en tu imagen y en tu reputación.
* Haz que tu autoestima esté siempre en un alto nivel.
* Que la generosidad forme parte de tu escala de valores.
* Confía en la creatividad y en tu intuición.

Dedicatorias

”El libro de Stanley Bendelac es un autentico canto a la esperanza, ofrecido por uno de los grandes de la Publicidad de España. De fácil y amena lectura, ofrece -a partir de casos vividos por el autor-, sabias reflexiones sobre la capacidad humana de superar las adversidades"Carlos Espinosa de los Monteros. Vicepresidente de Inditex y ex-Presidente de Mercedes Benz España.

“Es un libro ameno, educativo, inspirador y enriquecedor. Stanley nos da las claves de por qué caemos, y cómo levantarnos. Y esas claves Stanley, aglutinador de equipos brillantes, las introduce en nosotros suavemente, sin pretender dar lecciones, con transparencia, generosidad y honestidad. El epílogo es una magnifica síntesis del libro, la sola lectura de sus 7 consejos ya es una enseñanza invalorable.”Ana María LLopis. Presidenta de Ideas4all.com, ex-consejera delegada de Open Bank.

“Este es un libro generoso, valiente, lúcido. Stanley Bendelac comparte su experiencia y sabiduría haciendo al lector cómplice de una visión necesaria del talento y del talante. Una obra repleta de grandes lecciones sumamente útiles para encarar la vida con fuerza y sentido de la realidad”. Alex Rovira, Escritor

Somos Sujetos Emocionales

Somos el 75% Emociones
Decidimos y actuamos en base a nuestras Emociones

No es Como te caes Es Como te Levantas

Stanley Bendelac
Es muy importante rodearte de Talento
El 95 % es comunicación Inconsciente
Sensibilidad y Talento
Comunicamos el 45 % por no verbal.
Lo conocí con Jose Antonio Guerrero
Me dio una gran primera Impresión
Parecia una gran persona y de Talento

Humildad e Intensidad de Rafa

Rafa Nadal, flamante finalista del Masters 1.000 de Miami tras completar un partido "muy sólido y serio" ante Roger Federer, ha avisado de que deberá "jugar muy bien todo el partido" si quiere tener "oportunidades" de batir en la final a Novak Djokovic, que se mantiene invicto en este 2011.

"Creo que jugué un muy buen partido, muy sólido y serio. Especialmente jugué bien el primer set. En el segundo él jugo peor. El cometió más errores de lo normal. Trató de jugar puntos cortos", analizó Nadal sobre su triunfo ante Federer. El balear aseguró que en Miami se están "sintiendo muy bien todos los días, no como en Indian Wells", donde alcanzó la final sin haber mostrado su "mejor juego". "Me dio confianza, y comencé esta semana jugando mucho mejor. Empecé a jugar bien desde primera ronda", se alegró.

Respecto a la final, el número uno mundial destacó que Djokovic "está ganando fácil todos los partidos". "No ha perdido un partido este año, así que veremos cómo sigue. Está jugando increíble. Sólo puedo felicitarle por lo que ha hecho en los tres primeros meses del año", apuntó.

Nadal espera que no se repita el guión de hace dos semanas en Indian Wells, donde tuvo "oportunidad de ganar" al balcánico, pero sucumbió tras "perder un poco la concentración y el ritmo en el segundo set, la intensidad de las piernas y de los golpes". "Tengo que jugar muy bien todo el partido si quiero tener oportunidades", añadió.

Las Demás Culturas: Los Chinos LLegaron

CÓMO PREPARARSE
¡Que vienen los chinos!
China es y una gran emisora de cine, arte y literatura que tener en cuenta | Cada vez más jóvenes estudian chino pensando en su futuro laboral

Vida | 02/04/2011 - 03:31h
Mayte Rius

Mayte Rius

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La influencia económica de China crece día a día y, con ella, el interés por sus negocios, su lengua, su cultura y su modo de vida. Cada vez hay más personas convencidas de que este será el siglo de China y buscan prepararse para ello

Portada del suplemento Estilos de vida del sábado 2 de abril de 2011

“El interés por China no ha parado de crecer en la última década y se ha acelerado en los últimos cuatro años. Nos encontramos sobre una ola creciente de interés por el idioma y la cultura china y no se vislumbra que vaya a decrecer, porque no hay una única razón que lo justifique, sino que es la suma de varias”, afirma el director del Instituto Confucio de la Universitat de Valencia, Vicent Andreu. En este centro, la cifra de estudiantes de chino ha crecido un 30% anual durante el último quinquenio y ya roza los 700 alumnos. En las escuelas oficiales de idiomas han pasado de 527 personas matriculadas en chino en el curso 2004-2005, a 2.292 en el 2008-2009, según los datos del Ministerio de Educación.


Y lo mismo ha ocurrido en otros centros que enseñan chino, como Casa Asia o la Escuela Superior de Comercio Internacional (ESCI) de Barcelona. También se ha disparado la demanda de estudios universitarios sobre Asia Oriental y China en particular, y aproximadamente un millar de españoles viajaron en el 2010 al país asiático para estudiar en sus universidades. Por otra parte, actividades como la celebración del Año Nuevo Chino reúnen a miles de personas en las grandes ciudades.


El hecho de que en estos últimos años China haya desbancado a Japón como segunda potencia económica mundial, que haya extendido sus negocios por África y Latinoamérica, que cada vez más empresas españolas tengan negocios en este país asiático, o que el Gobierno chino se haya erigido en valedor de la economía española comprando deuda pública no es ajeno a todo este proceso. Como tampoco lo es la percepción de que los chinos ya no son sólo quienes fabrican y venden productos de imitación ni inmigrantes que abren restaurantes o bazares de todo a un euro, sino los propietarios de grupos empresariales que adquieren compañías europeas y españolas e instalan sus sedes y sus bancos en Barcelona o Madrid. El año pasado el principal fabricante de coches chino, Zhejiang Geely Holding Group, compró Volvo. En febrero, ICBC, Industrial&Commercial Bank of China, el mayor del mundo, abrió una oficina en Madrid en lo que su presidente, Jiang Jian Qing, calificó de “símbolo del desembarco de las empresas chinas en España”. Hace unas semanas, la multinacional china DoubleStar Group –que distribuye productos de caucho industrial– anunció que instalará en Barcelona su sede estratégica para Europa y África, casi al tiempo que el grupo familiar Siu, de Hong Kong, se quedaba con el diseño, la producción y la distribución de las marcas Armand Basi y By Basi. Y el grupo Hutchison Whampoa controla ya el 90% del capital de Tercat, la compañía que tiene la concesión para poner en marcha una nueva terminal de contenedores en el Port de Barcelona.


En este escenario no es extraño que cada vez más personas se planteen que quizá, en el futuro, ellos o sus hijos acaben por tener un jefe chino, deban hacer negocios con empresas chinas o trasladarse a trabajar a China y, en consecuencia, sopesen la conveniencia de prepararse y se interesen por este país. No se trata de un fenómeno exclusivo de España. Más bien parece que la curiosidad y el interés por China se han despertado aquí más tarde que en otros países occidentales. En Francia o Estados Unidos el chino ya es asignatura optativa en escuelas e institutos públicos, hecho que aquí sólo se ha planteado en algunos institutos de Valencia, aunque cada vez más escuelas incluyan el aprendizaje de mandarín entre sus extraescolares. En la universidad, los estudios relacionados con China se circunscribían hasta no hace mucho a algunas asignaturas secundarias en los estudios de Humanidades. En el 2002 se creó la primera licenciatura en Asia Oriental y, desde entonces, tanto la oferta como la demanda se han quintuplicado. Ahora ofrecen una licenciatura de segundo ciclo y diversos máster la Universidad Autónoma de Madrid, la Autònoma de Barcelona, la Pompeu Fabra, la Oberta de Catalunya, la de Salamanca o la de Alicante, con programas que, en algunos casos, se pueden personalizar. Y el Centro de Altos Estudios Universitarios ofrece un programa internacional sobre cultura, sociedad, economía y negocios en China en el que participan diferentes universidades españolas y extranjeras. “China es cada día más importante para nosotros y no sólo porque compre nuestra deuda, sino por su enorme población y porque es emisora de cultura, es interlocutora de la modernidad en su cine, su literatura, etcétera. Lo que aparece en China nos interesa y, si hasta ahora nos ha llegado la China milenaria, la de la acupuntura y las artes marciales y no su cultura de masas, eso va a cambiar, es cuestión de tiempo, porque los chinos tienen mucha capacidad innovadora y están en ebullición; si hasta ahora lo suyo era la copia, ahora empiezan a generar cosas propias”, afirma Manuel Ollé, profesor de historia y cultura de la China moderna y contemporánea y coordinador de los estudios de Asia Oriental en la Universitat Pompeu Fabra.


Taciana Fisac, directora del Centro de Estudios de Asia Oriental de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), asegura que en España aún no somos conscientes de la influencia cultural de China porque tenemos la referencia de los inmigrantes chinos que han llegado aquí, en su mayoría campesinos con poco nivel cultural, y porque seguimos asociando lo chino con el fenómeno “todo a cien”. “En otros países han superado esa visión; en Francia, por ejemplo, no es raro ver alguna película china por televisión; aquí habremos de irnos acostumbrando, porque el mundo del arte, de la pintura, de las propuestas estéticas está hoy dominado por lo asiático y, en consecuencia, por China, tanto desde el punto de vista de los artistas como de quienes compran ese arte”, comenta Fisac. Manuel Ollé apunta que el cine de acción, de terror y fantasmas hecho en HongKong hace tiempo que ha traspasado fronteras y ha influido en la meca del cine, Hollywood, y cita ejemplos de directores que ya son apreciados fuera de su territorio y han sido galardonados en los grandes festivales internacionales: Wong Kar-wai, Hou Hsiao-hsien o Zhang Yimou. También hay escritores chinos contemporáneos cuyas historias han logrado cautivar a lectores occidentales, como MoYan o Yan Lianke, aunque su penetración en España es mínima y, según los sinólogos consultados, las traducciones de sus obras al castellano, pésimas. “Existe una dificultad importante para acercarse a la literatura china que es la falta de calidad de las traducciones; la mayoría son versiones desde la traducción inglesa o francesa, y eso estropea muchas buenas obras de literatura china contemporánea”, advierte Fisac. Añade que tampoco es fácil aproximarse al cine chino –porque esas películas suelen circunscribirse a los ámbitos de cine de ensayo–, o a la rica y variada gastronomía china, que poco tiene que ver con la que ofrecen los restaurantes regentados por inmigrantes, que cocinan con mayor o menor acierto pero no son cocineros profesionales. La directora del Centro de Estudios de Asia Oriental de la UAM cree que, en general, en España todavía falta información sobre China. “En Estados Unidos o Francia los diarios incluyen cada día noticias sobre este país”, contrasta.


También Manuel Moreno, licenciado en medicinas chinas y profesor de chino en la Escuela Superior de Comercio Internacional (ESCI) de Barcelona, opina que España ha entrado tarde en contacto con China y con un sentimiento de cierta inquietud, de temor a ser “invadidos”. Pero, después de convivir once años con ellos, dice que el recelo es mutuo, que los chinos también miran con miedo al extranjero y que el proceso de acercamiento es y será lento porque no resulta fácil entablar relación con los chinos. “China parte de un cierto sentimiento de inferioridad y el Gobierno chino reafirma la identidad interior hablando constantemente a sus ciudadanos de nosotros por contraposición a los otros, a los extranjeros, y eso crea miedos, así que cuando vas allí no es fácil integrarse”, explica. Cree que para paliar ese sentimiento de inferioridad los chinos se han parapetado durante años en su cultura milenaria, pero que eso evolucionará como lo ha hecho la calidad de la tecnología y de los productos que venden. De todos modos, Moreno advierte que la imagen que muchos españoles tienen de los chinos está desvirtuada por el hecho de que más del 80% de los chinos que se han instalado aquí procede de Qingtian, en la provincia de Zhejiang, una zona montañosa, poco accesible y atrasada. “Esos chinos son de bajo nivel cultural y fríos, pero no todos en China son así”, subraya. El presidente de la Unión de Asociaciones Chinas de España, Lam Chuen Ping, coincide en que tenemos una visión distorsionada de algunos rasgos culturales chinos, como la gastronomía, debido a que los inmigrantes que han llegado aquí no son como los del Reino Unido, Holanda o Francia. Pero también está convencido de que vivimos un momento muy positivo para el intercambio cultural “porque la inversión de China en España ha cambiado la imagen que se tenía de los chinos como invasores y ahora se les ve como colaboradores, y eso ha despertado el interés de muchas personas por el país”.


Imma Llort, coordinadora de la Escuela Bambú de Casa Asia, que impulsa proyectos interculturales en los colegios, y Fang Xiao, directora del centro de estudios chinos Lu Xun de Bilbao, corroboran ese interés. Llort comenta que en los últimos años ha crecido la demanda de actividades relacionadas con China por parte de colegios e institutos. Y que si antes “la excusa” para solicitar sus proyectos era la presencia en las aulas de niños adoptados, ahora es el interés por el país en sí. “Asia no entra en el currículum escolar ni en primaria ni en secundaria, y algunas escuelas lo incluyen en su plan educativo”, explica. La Escuela Bambú ofrece actividades en función del temario de cada curso. “En primero y segundo de primaria se estudian los alimentos, así que ofrecemos talleres sobre cocina china o un monográfico sobre el arroz”, ejemplifica. Fang Xiao también organiza talleres de gastronomía, de caligrafía y pintura, además de clases de idioma, en su centro de estudios de Bilbao. Pero reconoce que a medida que crece el potencial económico de China, “la gente se interesa menos por la cultura tradicional y lo que quiere saber es cómo es la vida y la realidad actual, qué comen, qué costumbres tienen, cómo es la arquitectura, la educación o la pintura actual en China”. Imma Llort y Fang Xiao coinciden en que últimamente hay mucha curiosidad por su educación por los buenos resultados que cosechan los estudiantes chinos en los rankings internacionales en materias como las matemáticas. “Hay quien siente temor por si los chinos nos invaden con su cultura, pero también quien opina que igual su método de explicar las matemáticas es mejor y podemos aprovecharlo; se trata de no dejarse llevar por los prejuicios, porque todas las culturas aportan”, comenta la coordinadora de la Escuela Bambú. Y anima a acercarse a los inmigrantes chinos para familiarizarse con su cultura.


El consejo de Manuel Moreno para quien quiera poner un pie en China, conocer sus costumbres y su cultura, es estudiar su idioma. “El chino lo agradece mucho, porque facilita un diálogo de igualdad y es más fácil llegar a ellos por lo humano”, dice. Quizá por ello las clases de chino son la actividad que más triunfa en centros como el Instituto Confucio –tiene sedes en Valencia, Madrid, Granada y Barcelona– o el centro Lu Xun, de Bilbao. Fang Xiao, asegura que hace unos años las clases estaban protagonizadas por familias que habían adoptado niños chinos, mientras que ahora son más los alumnos de origen español que acuden pensando en su futuro laboral. El chino no es un idioma fácil, aunque la profesora Lina Zhang, que imparte chino en el instituto Baleares de Valencia, aseguraba en una reciente entrevista en La Vanguardia que, “a partir de 50 horas de clase se pueden comenzar a establecer unos mínimos diálogos para defenderse en varias situaciones”. Vicent Andreu apunta que una buena forma de aproximarse a China es estar al tanto de las actividades que organiza el Instituto Confucio. El que dirige, en Valencia, retransmite sus actividades a través de la web, permite solicitar libros especializados y edita una revista gratuita bilingüe que incluye reportajes sobre la actualidad cultural china, tanto del ámbito tradicional como contemporáneo. Y para quienes sueñan con una inmersión en China, las becas del Gobierno chino para universitarios pueden resultar muy útiles.


Tampoco es que ninguno de los expertos consultados considere que China va a ser nuestro nuevo referente cultural. Que el poderío económico de Estados Unidos haya supuesto que vistamos pantalones tejanos, comamos hamburguesas y nos invada el cine de Hollywood no significa que vaya a ocurrir lo mismo con China, pues sus tradiciones y propuestas culturales resultan mucho más lejanas y ajenas. “En España no vamos a abandonar el referente cultural occidental, pero sí vamos a buscar referentes alternativos al canon mayoritario en China; de hecho, en muchos ámbitos ya se nota que hemos vuelto la mirada a Oriente, donde China ya era un referente cultural antes de que nosotros la conociéramos”, afirma Vicent Andreu.

*

Estudios universitarios

La Universitat Autònoma de Barcelona y la Universidad Autónoma de Madrid ofrecen licenciaturas en Estudios de Asia Oriental y diversos programas de estudio en lengua y cultura chinas. La Universitat Pompeu Fabra dispone de un máster en estudios chinos de dos años de duración que ofrece una formación interdisciplinar sobre historia, cultura, economía y arte del país asiático. La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ofrece una licenciatura de segundo ciclo y un máster, y también las universidades de Salamanca y de Alicante, entre otras, cuentan con diferentes programas relacionados con Asia Oriental. El Centro de Altos Estudios Universitarios ofrece un programa internacional sobre cultura, sociedad, economía y negocios en China en el que participan diferentes universidades españolas y extranjeras

Humildad para tener La verdad

Cuando eres niño, tu familia te adjudica un papel y así te conviertes en el tonto o el listo; el vago o el empollón; la guapa o la simpática... de la familia.



Y lo sigues siendo toda tu vida. ¿Y si te toca ser el vago, el feo y el tonto de la familia?

Tienes un problema, pero no menor que el que deciden que sea el listo, el guapo y el emprendedor. Porque ni uno ni otro han elegido ese papel y, hasta que no descubra que representa un personaje que no es él, estará viviendo una vida que no es la suya.



¿Y descubrirlo es crecer?

Para crecer tienes que tomar conciencia de ese guión que tu familia escribió para ti: descubrir el papel que te asignaron y por qué.



Por ejemplo...

Tal vez la familia necesitaba un mochuelo que cargara con las culpas de todos, o un cerebrín que les compensara con sus éxitos de cierta marginación social... Y te tocó a ti serlo. Las razones por las que te asignan un papel son infinitas, pero lo importante es que las descubras. Sólo cuando lo hagas podrás empezar a ser tú mismo.



¿Y si sigo viviendo tan tranquilo?

Estarás condenado a repetir las pautas y los valores que te dio tu familia. Tal vez nunca entres en conflicto con ellos, porque es más cómodo representar el papel que te asignaron que vivir tu propia vida. Si tu familia era rica, conservadora y biempensante y tú jamás te planteaste dejar de serlo, serás un hijo obediente, pero... ¿serás tú?



¿Y si me hago monje zen?

De algún modo –al rebelarte– sin saberlo estarás viviendo su guión, no el tuyo: lo estarás cumpliendo, aunque sea al revés.



No veo a tanta gente atormentada.

Hasta que un día entran en crisis. Y entonces todos queremos una solución rápida.



¿La hay?

Si llevas 20, 30, 40, 50, 60 años viviendo una vida que no es la tuya, no esperes descubrirlo y reconstruirte en diez minutos. Tienes que comprenderte a ti mismo.



¿Cómo?

Los caminos son muchos y cada uno elige el suyo: psicoanálisis, constelaciones familiares, meditación o simplemente aprender a autoanalizarse... Cualquier método de introspección puede ayudarnos a descubrir y después reescribir el guión de nuestras vidas.



Me alegro de que no venda una receta.

Ni siquiera creo descubrir nada. Lo que yo digo es tan antiguo como la humanidad, pero por eso mismo se ha vuelto tan actual olvidarlo: conócete a ti mismo.



¿Por qué lo olvidamos tan fácilmente?

Porque así eludimos responsabilidad: es más cómodo pensar que la causa de nuestros problemas siempre es externa. Lo que te pasa siempre es culpa del trabajo, de tu pareja, de tus padres, de tus hijos... cuando, si tienes cuarenta años, lo cierto es que llevas cuarenta años montando ese problema que te estalla ahora. Tu vida es un puzle que has construido contigo atrapado dentro. Tienes que entender cómo lo armaste para aprender a salir de él.



De nuevo: ¿cómo?

La mayoría de nosotros no tenemos una mirada global sobre nuestra propia construcción psíquica. Vemos nuestra vida como una obra de veinte actores en que cada uno repite como un loro su guión sin escuchar a los demás. Para empezar, debes dejar deempeñarte en tener siempre la razón y empezar a preocuparte por tener la verdad.



¿Qué me sugiere?

Bájate del escenario de la vida para ver qué papel haces en ella y lo que se organiza a su alrededor. Y para bajarte, encuentra a alguien que te diga lo que no quieres oír. ¡Eso es muy fácil! No me refiero a tus enemigos, sino a un amigo que te diga la verdad, porque el enemigo te dirá cosas que no te gustan pero que no siempre son ciertas; el amigo te dirá cosas ciertas, aunque no siempre te gusten.



¿Por dónde empezamos?

Pon en perspectiva: admite que ni tú ni tus problemas son tan importantes.



¿Por qué no empieza usted misma?

Yo me quedé embarazada y fui madre sin quererlo, sin que mi identidad fuera la maternidad. De repente, me di cuenta de que tenía un niño que requería toda mi persona y no sólo el trocito de madre que le quedaba a él después de haberme realizado en todo lo demás: profesional, mujer atractiva, intelectual, mujer con vida social...



¿Y cómo lo solucionó?

No hay soluciones, sólo hay verdades y mentiras. La verdad es que mi hijo había nacido para ser el centro de mi vida, pero él percibía que no lo era y llamaba la atención sobre eso portándose mal.



¿Eso acaba en trauma de por vida?

No sólo de por vida, también de generación en generación: si usted no aprende a amar del amor de sus padres, ¿dónde va a aprender cómo dárselo a sus hijos? ¿Cómo cortar ese encadenamiento de desamparos?



¿...?

De nuevo, con conciencia. Tienes que descubrir que lo que viviste de niño es diferente de lo que crees que viviste o te han hecho creer que viviste...



¡Y volvemos al principio!

Porque nuestros recuerdos son los que nos han dado y no lo que en verdad sucedió. Pero eso no es sólo un drama, también es una oportunidad. Es un trabajo emocionante el que tenemos por delante hasta descubrirlos y así descubrirnos.

viernes, 1 de abril de 2011

Capaz de Superar Tus Miedos: Anthony Robbins

Si eres capaz de caminar sobre brasas ardientes, enfrentándote a un miedo “objetivo” y ancestral como es el fuego, imagina a cuántos miedos serás capaz de enfrentarte, y especialmente a aquellos que sólo existen en tu mente. La fuerza de esta actividad es brutal. Tu vida ya no vuelve a ser igual!