lunes, 23 de mayo de 2011

Recuperar la Ilusión de María Jesús Álava Reyes

El Gran Anfiteatro del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid es una bella sala que responde claramente a la estética decimonónica, inmortalizando en sus paredes algunos de los pretéritos apellidos de la medicina española. Su composición recuerda mucho el hermoso salón de actos del Ateneo de Madrid. Ayer seiscientos invitados abarrotábamos la sala. El pretexto de la reunión era la presentación de la última obra de María Jesús Álava Reyes, que amén de directora de un importante gabinete de consultores y sicólogos, es autora de éxitos editoriales como La inutilidad del sufrimiento, del que ha vendido un cuarto de millón de ejemplares.
Desarrollo del acto

La maestra de ceremonias es Elena Markínez, muy suelta; todos se saltan el orden predeterminado pero Elena lo arregla todo con una sonrisa y el público está encantado.

Empieza a hablar, como es de rigor, nuestra anfitriona, Juliana Fariña, que solo pronuncia unas breves palabras como presidenta del Ilustre Colegio que nos acoge.
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Discurso también brevísimo de Ymelda Navajo, la editora de la Esfera de los Libros, que está radiante: con que este libro alcance la décima parte del éxito de su predecesor, podrá sentirse pletórica.
Susana Aldecoa

En la mesa presidencial, además de la autora, la editora y el presentador, Antonio San José, se encuentra una singular persona: Susana Aldecoa, la hija de Ignacio y Josefina. María Jesús Álava agradece a Susana su presencia y tiene unas palabras muy emotivas en recuerdo de su madre, la gran pedagoga recientemente fallecida. María Jesús pide un aplauso para Susana, y el público la rodea con todo el cariño de sus aplausos, aplausos a una trayectoria, a una fidelidad, a un ser y a un estar.
Antonio San José

El ambiente no puede ser más grato. El público ya hace mucho rato que se rindió y entregó. Le toca la vez al gran periodista y enorme comunicador Antonio San José, que hace las veces de presentador y nos arranca a todos risas y sonrisas al recordar a esas personas "que empiezan sus mañanas clavándose un puñal en el tercer espacio intercostal y salen con él a la calle". Nos habla de algo tan cercano y universal como el dolor, la ansiedad, la frustración y de cómo tenemos que aprender a recuperar la ilusión. Él mismo ha tenido que aprender a reponerse de un mazazo reciente como el cierre de CNN+, así que sabe de lo que habla. San José reivindica la necesidad de enseñar a pensar en los colegios y en particular enseñar a ser más feliz, a recuperar esa ilusión sin la cual la vida carece de significado. Habla de la necesidad de querernos un poco, de tenernos cariño, sin pasarnos, claro está, y alude sin nombrarlos a quienes se quieren demasiado, a los conocidos megalómanos de su profesión; como a buen entendedor pocas palabras bastan, no tuvo que citar nombres. Al cerrar su intervención, recibe el aplauso más cerrado y prolongado de la noche.
Habla la autora

Por fin, habla la autora del libro. Supera con naturalidad la tradicional conspiración de los micrófonos que no funcionan, que no están a la altura adecuada, un atril sin espacio para los papeles y su propia inhabilidad para manejar el PowerPoint. En realidad, es un perfecto ejemplo de su recetario para conservar la ilusión: ante las dificultades, una sonrisa. En lugar de repetir conceptos avanzados por el presentador, prefiere la autora ilustrar algunas ideas clave con la ayuda del PowerPoint. Y cuando habla de volver siempre a casa con la cabeza bien alta, aparece la imagen de un orgulloso gallo. Para ilustrar el pensamiento positivo, cuenta el famoso chiste del arsénico: Una mujer entra en una farmacia, y pide al farmacéutico, que le dé arsénico. El arsénico es un veneno, así que el farmacéutico le pregunta que para qué quiere el arsénico. Para matar a mi marido, dice ella. Señora, no puedo vendérselo. La mujer entonces no dice nada y saca del bolso una fotografía donde se ve a su marido en la cama con la mujer del farmacéutico. Y éste, le entrega un kilo de arsénico diciéndole:"Tenga, señora; perdóneme, no había visto que llevaba Vd. la receta".
Apoteosis final

María Jesús Álava tiene las virtudes de los gurúes. Se hace con el público, lo seduce y maneja a su antojo. Al principio del acto cada asistente había recogido en su asiento un sobre. Sobre el sobre, una advertencia "No abrir hasta que lo diga María Jesús Álava". Toca abrir el sobre. Dentro hay una atractiva piruleta en forma de corazón, un marcapáginas con las portadas de sus libros "para que lo uséis en el libro que más os gusta" y finalmente un contrato. Un contrato que la autora nos pide que leamos en voz alta. Empieza la última fila, y a medida que las filas de asistentes se levantan y vuelven a sentar, suenan las palabras del contrato, compromiso con uno mismo, compromiso de ser feliz, de recuperar la ilusión, de no rendirse ante las dificultades...

Finalmente se oyen los acordes de Resistiré, el clásico de Mecano, y el anfiteatro queda convertido en gigantesco karaoke mientras repetimos la letra que desfila por la pantalla...

No se puede imaginar una presentación más adecuada ni alegre, que deja traslucir todo el talento de un equipo de prensa muy profesional.

Leer más en Suite101: Presentación de "Recuperar la ilusión" de María Jesús Álava Reyes | Suite101.net http://www.suite101.net/content/presentacion-de-recuperar-la-ilusion-de-maria-jesus-alava-reyes-a53297#ixzz1NBGSJTYC

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